Más  ←

Energía aceitúnica en el centro de Madrid

Según physorg ya hay 300 edificios en Madrid que funcionan a base de quemar huesos de aceituna. Es una buena idea mal aplicada. Argumentan que quemar aceitunas no contamina, porque el CO<sub>2</sub> que desprenden es el mismo que produciría la putrefacción: cierto. Pero el centro de Madrid no es el mejor sitio para no contaminar quemando cosas que han crecido en otro sitio.

Cuando Quesada, en Jaén, calienta sus colegios públicos con los restos del prensado de sus aceitunas, emiten el mismo CO<sub>2</sub> que si las dejaran pudrir. Y lo emiten en el sitio de donde salió. Es una buena idea bien aplicada.

Con 300 edificios no pasa de anécdota, pero si la cosa creciera equivaldría a una transferencia neta de CO<sub>2</sub> desde las zonas de cultivo al centro de la ciudad. Para hacerlo realmente sostenible y escalable hay que quemar las aceitunas cerca del sitio de producción. La forma barata y eficiente de transportar la energía a donde se necesita está inventada: se llama energía eléctrica. Haces una pequeña central térmica, quemas tus huesos de aceituna y tu orujo, y vendes la energía a la compañía eléctrica, que está obligada por ley a comprarla. Y ya llegará a Madrid, o a donde sea que la necesiten.

Juan Reyero Barcelona, 2006-03-07
 

blog comments powered by Disqus