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Tienes dos conciencias

Déjame retomar el hilo del artículo anterior. Resumiendo: hay en tu cerebro dos mentes, una en cada hemisferio; las dos mentes se mantienen en sincronía gracias a la comunicación constante a través del corpus callosum, un mazo de nervios que une los dos hemisferios; la existencia de las dos mentes se puso de manifiesto cuando Sperry y Gazzaniga estudiaron, en los años sesenta, pacientes a los que se había seccionado el canal de comunicación entre las mentes.

Sabemos también que la mente del hemisferio izquierdo contiene un modulador de contenidos, el intérprete o generador de bazofia, encargado de la esencial tarea de inventar y tergiversar cuanto sea necesario para mantener una historia coherente o, en palabras de Gazzaniga, para buscar orden y razón aun cuando no los hay.

(Aviso para navegantes: aunque a veces le llame cariñosamente "generador de bazofia" no pretendo denigrar a esta capacidad de nuestro cerebro izquierdo, que es seguramente una de las claves de nuestro éxito como especie. No hagamos como el zorro que decidió que la cola no servía para nada y la quiso echar de la madriguera. El hemisferio izquierdo busca orden y razón aun cuando no los hay, pero cuando los hay los encuentra; ahí está la gracia).

Un dato más: tu conciencia, o lo que tú llamas conciencia, vive en tu hemisferio izquierdo. Más precisamente, sólo dices que eres consciente de algo cuando ha alcanzado tu hemisferio izquierdo. En otro experimento, Gazzaniga enseñó a una paciente con el corpus callosum seccionado una secuencia de fotos que incluía una mujer desnuda. Cuando la secuencia se mostró al hemisferio izquierdo la paciente, al ver la foto con la mujer desnuda, rió e identificó la pintura; cuando la secuencia se mostró al hemisferio derecho la paciente rió al ver la foto, pero dijo no haber visto nada especial. Cuando se le preguntó porqué había reído contestó "Oh, esta máquina tan divertida." Había visto la foto y había reaccionado a ella de forma coherente, pero no había llegado a ser consciente de ella, porque la información no había alcanzado al hemisferio izquierdo. El intérprete tuvo que suplir la falta de conciencia.

Esta conciencia del hemisferio izquierdo es la que tú consideras tu conciencia, pero tienes otra en el hemisferio derecho. Lo que pasa es que el hemisferio izquierdo no es sólo el charlatán en tu cabeza: es también el hemisferio dominante, siempre el primero en saltar a la palestra y tomar el escenario, dejando al hemisferio derecho en segundo plano.

La conciencia de tu hemisferio derecho se parece poco a la del izquierdo. Para empezar, el hemisferio derecho está calladito. Y no dice mentiras ni inventa historias: en los pacientes con el corpus callosum seccionado el cerebro izquierdo inventa tanto como sea necesario, mientras que el derecho se mantiene fiel a la realidad. El cerebro izquierdo trabaja activamente para colocar la memoria en el contexto que le conviene, mientras que el derecho se limita a recordar los aspectos perceptuales que el estímulo le provocó.

Como el hemisferio derecho no sabe hablar es difícil interrogarle: eso hace que su conciencia haya sido puesta en duda. ¿Qué conciencia es aquélla que no se puede explicar a sí misma?, pregunta el intérprete en el hemisferio izquierdo. Robert W. Sperry explicó, en su discurso de aceptación del premio Nobel en 1981, cómo objeciones iniciales a la idea de dos conciencias cohabitando en el cerebro les hicieron plantearse qué quería decir que el hemisferio derecho fuera consciente. Les pareció que el factor esencial de un elemento consciente es que sabe de sí mismo (self-awareness, lo llama Sperry), y se pusieron a diseñar experimentos que permitieran determinar si el hemisferio derecho sabe de sí mismo:

Los resultados revelaron que el hemisferio derecho desconectado se reconoce e identifica entre una serie de retratos, y cuando lo hace genera reacciones emocionales apropiadas y demuestra un buen sentido del humor, lo que requiere de sutiles evaluaciones sociales.[…] El mundo relativamente inaccesible del hemisferio silencioso resultó estar sorprendentemente bien desarrollado. El nivel general de rendimiento estaba a la par con el del hemisferio izquierdo del mismo sujeto[…]. Los resultados hasta la fecha sugieren la presencia de un "yo" normal y bien desarrollado.

O sea que no tienes una conciencia, sino dos. La parlanchina y cargante del cerebro izquierdo, y la apagadita y relajada del cerebro derecho.

Juan Reyero Barcelona, 2006-03-21
 

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