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La mitohermenéutica y la casquexégesis

Me envía mi padre un artículo impagable, publicado por La Vanguardia el pasado viernes. El título es casi anodino, ¿Y dónde queda la imaginación?, pero las credenciales del autor no tienen desperdicio:

M. FERREIRA SANTOS, profesor visitante de Mitohermenéutica en las universidades Ramon Llull, Deusto (Bilbao) y Complutense de Madrid.

Ahí queda eso, Mitohermenéutica. Tiene un mérito increíble, ser profesor de algo que sólo da cuatro resultados en google. Visitante.

¿Qué quiere decir mitohermenéutica?, te estarás preguntando, como yo me pregunto. Los cuatro resultados de google no te ayudarán. Tampoco vale la pena intentar entender el artículo, porque no dice nada. Frases bonitas que suenan bien, mayormente:

Por eso, nuestra escuela occidental crea obstáculos a la imaginación material. En el reino de las cuatro paredes, horarios y control, no hay espacio para crear, sino para reproducir. De ahí su crisis permanente.

Lo pillas, no? A saber:

  1. Primer axioma, no puedes crear cuando estás entre cuatro paredes, tienes horarios y te controlan;
  2. segundo axioma, las paredes, los horarios y el control sí que te permiten reproducir;
  3. cuando no se puede crear y sí reproducir (como, por ejemplo, entre cuatro paredes, con horarios y bajo control, ver los dos axiomas) se genera una crisis permanente, en virtud a un mecanismo no especificado pero que verías claro, supongo, si estudiaras mitohermenéutica en alguna de las universidades antes mentadas.

Pero hay más. En el primer párrafo, mismamente:

Las sociedades tradicionales actuales (africanas, amerindias, orientales, etcétera) que han sobrevivido gracias a esta concepción oral e iniciática de la educación durante más de cinco mil años se alejan completamente de los sistemas educativos occidentales de los últimos 300 años, desde la Revolución Francesa hasta nuestros días.

Dos palabras, im presionante. Las sociedades tradicionales actuales se refiere, supongo, a los países pobres, pero luego dice que sólo los que han sobrevivido durante más de cinco mil años (o sea, un par de miles más que la civilización egipcia, que creo que es la que tiene el récord), y no dice cuáles son. Africanas, amerindias, orientales y etcétera. A saber. Ahora, lo que está claro es que han sobrevivido esos cinco mil años gracias a una concepción oral e iniciática de la educación, poca broma. Este tío es un genio. Y lo más importante, desde luego, lo consigue: si no te fijas en lo que está diciendo, suena bien. Por eso se lo publican.

Después, ya hacia el final, llega el momento de la paradoja, que sólo entenderán los que tengan oídos para escuchar:

Pero ya estamos hablando en el matutino panorama de una gnosis, es decir, el conocimiento de mi mundo más interior en el más profundo interior del mundo. Salir hacia fuera para centrarse.

El matutino panorama de una gnosis es un sitio donde se habla, es decir, el interior del mundo más conocido en mi profundo interior. La gallina. Salir hacia fuera para centrarse, lo pillas, pequeño saltamontes?

La mayor parte son tonterías más o menos inocuas, pero éste párrafo sería pernicioso, si se entendiera:

En una concepción más ancestral, se tiene claro el papel fundamental de la imaginación material - aquella que se complace con las materias de la naturaleza, como el agua, el aire, la tierra y el fuego y que nos engendra, con el contacto corporal, potencias creativas-, al revés de la imaginación formal, que es aquella que juega con las formas abstractas: lógica, geometría, matemática… Por eso, la primera es la materia prima del humano creador y la segunda se convierte en la base de los procedimientos reproductores y mnemónicos.

No se ve muy claro qué quiere decir con imaginación material, pero supongo que es imaginarse agua, aire, tierra y fuego: le pones el éter, y tienes a Aristóteles. O sea que seguramente este señor es un aristotélico, cuando todos pensábamos que ya no quedaban. Seguramente de ahí el ancestral con que empieza el párrafo. Pero divago; el caso es que la imaginación aristotélica engendra potencias creativas, mientras que la abstracta, la de las matemáticas, que él seguramente no entiende, se convierte en la base de los procedimientos reproductores y mnemónicos. El porqué no se explica, es así y punto. Me perdonaréis, pero esto bordea el insulto. Por la parte de fuera.

Lo que más me fastidia es que me pilla un poco con el paso cambiado, porque precisamente yo soy profesor de casquexégesis, que es la exégesis de los casquetes. Pero sólo doy clases particulares.

¿No tendrán un editor los señores de La Vanguardia?

Juan Reyero Barcelona, 2006-04-25
 

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