Potes
He dormido en cama por primera vez en mucho tiempo. Por la mañana la tía maneja el desayuno de los niños y me deja escaquear. Me conecto al banco, miro cuánto dinero me queda, pago cosas.
Playa por la mañana. Nos llevamos a Muriel, que también ha dormido en casa de la tía. Liencres. Mucha gente para el estándard cántabro, casi nadie comparado con Calella en verano. Hay muchas olas y nos lo pasamos pipa. Creo que Pepe ha descubierto la sensación de que se te lleve la ola y no saber cuándo saldrás a la superficie. Es bastante desagradable, pero te acostumbras: la primera vez ha llorado, pero se ha vuelto a meter en seguida. Después vamos a comer con Carlos y Estela. Carlos me ha desmontado la tienda, menos mal: sólo me queda cargar el coche.
Después de comer nos despedimos y nos vamos a Potes. Encontramos camping: La Viorna. Muy agradable, pero mucha gente. La familia que lo lleva es majísima, las instalaciones en condiciones, lavabos limpios, piscina grande.
Cuesta dormir. Son casi las doce y es como un patio de escuela. Por qué los españoles son tan impresentables? Por qué tienen todos que hablar a voz de grito? Voy a leer un rato, y luego les pediré a los vecinos que bajen el volumen y me iré a dormir. Qué país. Lo curioso es que ellos se ven de lo más chachi. Son bilbaínos. Seguramente no se les ha pasado por la cabeza que a sus vecinos de camping pueda no interesarles sus fascinantes vidas. El dueño del camping les llama la atención un par de veces, y al final se dan por aludidos y, confundidos por la falta de interés que para el mundo en general tienen sus comentarios jocosos, se van a dormir. Mañana los despertaremos temprano.
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