Gulas del norte con butifarra negra
Sigo dando cuenta de mis intentos culinarios, para referencia futura y aviso de navegantes. El otro día me apetecía una cena de fiesta, y compré gulas del norte en su versión marca blanca Caprabo, que son igual de insípidas que las otras y mucho más baratas (insípidas, sí: uno compra las gulas por la agradable textura y la forma, no porque sepan a algo).
Para prepararlas freí un par de dientes de ajo con un pelín demasiado aceite y dos guindillas picantes; cuando el ajo estuvo hecho le puse butifarra negra, partida a cachitos de unos cinco milímetros de dimensión máxima, y la freí hasta que quedó tostadita. Cuando me pareció que estaba todo perpetrado al punto le eché las gulas, removí el conjunto tres o cuatro minutos, y lo saqué del fuego. Contra todo pronóstico, estaba la mar de bueno. No resultó una cena exactamente ligera, pero uno no puede aspirar a todo, y ni siquiera necesité el gazpacho Alvalle de postre.
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