El sur de Francia
Mosset ha sido un descubrimiento. He estado varias veces en Ceret, y siempre me ha parecido que bien vale el viaje: pero Mosset es una maravilla.
Como no está en las rutas trilladas apenas hay turistas. Está
lo suficientemente cerca de Barcelona como para que llegar no
sea un problema. El paisaje es amable, la gente civilizada y
de trato exquisito, el volumen de las conversaciones bajo, y la
comida excelente. Hemos estado un par de días en La Forge, una
gîte a un kilómetro de Mosset. Los dueños, Judith y Eric,
sólo iban a dormir, por lo que la casa era para nosotros. Por
la mañana Judith nos daba desayuno (productos propios) y
conversación. Todo por cincuenta euros la noche.
Pagamos el peaje de novato yendo a Villefranche de Conflent, y tras ver el panorama (grandes cantidades de catalanes ruidosos haciéndose fotos unos a otros) salimos corriendo hacia Jujols, un pueblo precioso donde había exactamente ningún turista. Allí compramos la cerámica de Annemie Hens, una flamenca majísima que tiene un pequeño taller en la cocina de su casa, donde trabaja rodeada de plantas y con una vista del valle impresionante.
Después comimos pan con queso sentados en una escalera, de cara a la ladera, hicimos fotos, nos caló un chaparrón, y volvimos a Mosset chorreando y felices.
(Gracias, Jim, por las sugerencias, guías, y pistas)
Suscríbete
blog comments powered by Disqus