Más  ←

China en Copenhagen

Mark Lynas cuenta en el Guardian por qué Copenhagen ha sido un desastre, después de haber asistido a los debates en persona. Ha sido una jugada de los chinos, que han conseguido evitar compromisos, impedir que los países ricos los tomen, y marcarle un tanto a la reputación de Obama. ¿Por qué? Porque mandan, porque su economía se está doblando cada década a base de quemar carbón barato, porque cargándose el compromiso internacional evitan el riesgo de que dentro de 15 años les pidan más, y porque es mucho más cómodo que los grupos de presión culpen a Obama. Pintan bastos.

Copenhagen was much worse than just another bad deal, because it illustrated a profound shift in global geopolitics. This is fast becoming China's century, yet its leadership has displayed that multilateral environmental governance is not only not a priority, but is viewed as a hindrance to the new superpower's freedom of action. I left Copenhagen more despondent than I have felt in a long time. After all the hope and all the hype, the mobilisation of thousands, a wave of optimism crashed against the rock of global power politics, fell back, and drained away.

Juan Reyero Barcelona, 2009-12-24
 

blog comments powered by Disqus